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jueves, 14 de julio de 2011

En palabras de otros - Michael Moorcock

El Hombre y un par de amigos fueron los primeros en llegar.

—Supuse que podía considerarme invitado —dijo El Hombre mientras se quitaba el pesado impermeable. Llevaba una chaqueta de pana verde de cuello alto y calzones apretados. Parecía un gibón.

El aluvión había comenzado ya, y los invitados suspicaces estudiaban la atmósfera del sitio antes de aflojarse. Había lesbianas turcas y persas, de enormes ojos de hurí, como gatas tristes, castradas; sastres franceses; músicos alemanes; mártires judíos; un tragafuegos oriundo de Suffolk; un improvisado cuarteto de voces masculinas de la última base norteamericana en Inglaterra, el Columbia Club, de Lancaster Gate; dos obesas mojigatas; Hans Smith de Hamstead, el Último de los Intelectuales de Izquierda, la Mente Microfilm; Shades; catorce traficantes de la misma mercancía y todos de Portobello Road, las caras hundidas bajo el peso de las decepciones; un pulidor polaco a la francesa y sin empleo, traído por uno de los traficantes; un grupo pop llamado The Deep Fix; un grupo pop llamado Les Coques Sucres; un negro muy alto; un veterinario jorobado de nombre Marcus; la muchacha sueca y un adolescente suculento; tres periodistas que acababan de dispensar unos áureos apretones de mano; la Pequeña Señorita Dazzle, a quien uno de ellos había descubierto en El Vino buscando al señor Crookshank; un irlandés llamado Podles; el director literario del Oxford Mail y su hermana; veintisiete miembros de la Brigada Especial; un heterosexual; dos niños pequeños; el difunto gran Charlie Parker, recientemente llegado de México bajo el alias de Alan Bird (había estado curándose durante varios años); un psiquiatra hosco de Regent Park llamado Harper; muchísimos físicos, astrólogos, geógrafos, matemáticos, astrónomos, químicos, biólogos, músicos, monjes de monasterios disueltos, brujos, putas retiradas, estudiantes, griegos, procuradores; un albino autocompasivo; un arquitecto; casi todos los alumnos de la escuela integral local, que habían acudido al oir el alboroto; casi todos sus maestros; el jardinero de un mercado; menos de un neozelandés; doscientos húngaros que habían Elegido la Libertad y la oportunidad de ganar dinero fácil; un viajante de máquinas de coser; las madres de doce de los niños de la escuela integral; el padre de uno de los niños de la escuela integral, aunque él no lo sabía; un carnicero; otro Hombre; una Persona Desplazada; un pequeño pintor; y varios centenares de otros individuos no inmediatamente identificables.
—Michael Moorcock, El programa final (trad. Matilde Horne)

viernes, 29 de abril de 2011

Joanna Russ (1937-2011)

Me acabo de enterar de la muerte de Joanna Russ (biblio/bio), una de las escritoras clave de la ciencia ficción feminista.

He leí muy poco de Joanna, solo su singular y espectacular novela “El hombre hembra” y algunos cuentos aquí y allá. Sus escritos reflejan muchas de las mejores criticas a la discriminación sexual, y aunque uno no necesariamente tiene que estar de acuerdo con muchas de ellas (yo estoy de acuerdo con la gran mayoría!), estas tienen un enorme poder de reflexión y siempre apuntan al lugar correcto.

Si bien hacía mucho tiempo que había abandonado su actividad como escritora de CF (creo que se dedicaba más a la política y crítica desde los 80s), su influencia en el género, en particular en las personas como yo, con un gran interés en el valor literario de la CF, y que además no se trate a la CF como un género escapista.



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sábado, 30 de octubre de 2010

UNA ROSA PARA EL ECLESIASTÉS (1967) - Roger Zelazny

[NOTA: En años más jóvenes (y si no más jóvenes por lo menos más años), cuando todavía conservaba el optimismo de tener algún día disciplina, me impuse la tarea de escribir una reseña de cada libro que leía, inmediatamente después de terminarlo (creo que eso es lo que hace Salvador). Semejante disciplina me aguantó, con mucho esfuerzo, cinco libros, cuatro de los cuales pueden ser de interés para este blog.]

Cuatro cuentos que fueron un feliz reencuentro con Zelazny y con la ciencia ficción de los sesenta. Creo que buena parte de su encanto dependió, precisamente, de haberlos leído con ojo histórico y encontrar en ellos la cristalización de una transición. En más de un momento se piensa en un Sturgeon tecnófilo o en un Bester sosegado, y es el oxímoron lo que da mérito propio y personalidad a este Zelazny, tal vez mucho mejor en extensiones cortas que en novelas (en los cuentos es más literario o experimental (o, por lo menos, es más fácil percibirlo), mientras que en las novelas es más aventurero).

"Las furias" es puro Cordwainer Smith. La estructura, los personajes, incluso algunas frases que parecen textuales provocan, casi como eufemismo, la idea de un homenaje, ya que es tan obvia la alusión (y Zelazny, supongo, tenía edad suficiente como para haber dejado esos jueguitos (había nacido en 1937 y el cuento apareció publicado en 1965)) que cuesta trabajo pensar en candidez. Y aún así, a pesar del pastiche, es un buen cuento. Diríamos, es buen Cordwainer Smith: una prosa encantadora, una historia conmovedora y un estremecedor sense of wonder, especialmente en la descripción del tratamiento, explotación y destrucción de planetas enteros. Es relevante, además, por otras dos razones: una, permite trazar una línea, digamos de influencia o de fluencia, pero más bien de afinidad, entre Smith-Zelazny-Delany, que por esta misma razón pasa de ser línea a ser triángulo, y, otra, al hacer una reinterpretación de una figura mítica en un entorno de space opera o, simplemente, de ciencia ficción, proyecta luz sobre las novelas del mismo tema escritas por Zelazny, estableciendo precisamente un vínculo entre Tú, el inmortal y El señor de la luz y la obra de Smith, cosa que hasta ahora no se me había ocurrido.

"El corazón cementerio", a mi parecer el mejor de los cuatro, aunque tal vez más largo de lo necesario, es una interesante visita temprana al tema de la inmortalidad privatizada o corporativa que tanta felicidad provocaría con su resurrección en los noventa; aunque no se trata de la inmortalidad literal sino de una vida estirada (en su imagen de cirugía plástica) por medio de sueños criogénicos. Aquí, el puente trazado es Zelazny-Delany-Gibson, o sencillamente Zelazny-Gibson, en especial el Gibson primero, de cuentos como "El mercado de invierno" y "Quemando cromo" o de las primeras novelas, con algo de Bester en la actitud aristocrática de los inmortales y sus fiestas. Aunque no especialmente memorables, tiene momentos impresionantes: en la casa de los inmortales; en su líder en una oficina, rodeada de perros de cerámica; en sus finanzas casi omnipotentes; cuando alguien dice que en un mundo donde todo está repartido por partes iguales el mayor lujo es la frivolidad, y en las metáforas extremas de la frivolidad y la criogenia: vivir para dormir y no soñar.

"Las puertas de su cara, las lámparas de su boca" (siempre me ha fascinado ese título, aunque no acabo de entender su relación con el resto del cuento) y "Una rosa para el Eclesiastés" quedan ligados por su intención de narrar a Venus y a Marte, respectivamente, a la antigua usanza, antes de que la obsolescencia reclamara sus formas. Pero semejante intención queda en duda cuando se dificulta descubrir alguna presencia post-Burroughs y pre-Edad de Oro, aparte de los escenarios obvios del océano y el desierto que dejan más una sensación de que pudieron transcurrir en la Tierra, sin necesidad de viajes más largos, lo que puede resultar siendo una trampa. No hay paisajes cuidadosa o intrincadamente construidos, ni un sentido de lo extraño (alienness) evidente; en "Las puertas de su cara" está, por supuesto, la presencia de Ikky, en la que se pretende encerrar todo lo necesario, y en "Una rosa" están los marcianos que, en realidad (y allí el veintiúnico detalle burroughsiano) son humanos, pero no colonos, ni hain, ni otra rama olvidada, ni antecesores, sino marcianos, y prácticamente se espera el encantador acto de fe de la clase de ciencia ficción que se quería emular. Sin embargo, después de eso, los dos cuentos crecen por cuenta propia hasta convertirse en una especie de retoño complejo que pasa por la Nueva Ola y llega mucho más allá, es decir, acá, muy cerca de nosotros, tal vez hasta un Kim Stanley Robinson.

"Las puertas de su cara" es, de los cuatro y desde su título, el que se da más lujos verbales, aunque, a pesar de ello, el menos interesante del libro, pues resulta ser una búsqueda convencional con final convencional. Lo salva y lo salvará el ejercicio reincidente de contar un cuento ya contado, de distinta manera; pero en versiones para ciencia ficción de Moby Dick me quedo con Nova. Viéndolo en relación con los otros tres, es fácil entender por qué fue el ganador del Nébula.

"Una rosa" es, por otro lado, el de mayor sofisticación literaria, en el sentido más (infelizmente) posmoderno de una sofisticación exhibicionista: no hay en él una sola página sin alusión poética o histórica. La presencia de la poesía como tema central lo relaciona con "El corazón cementerio" y permite diferenciarlo de buena parte de la ciencia ficción anterior, recordando la acotación de Disch: "la Nueva Ola era CF con educación universitaria"; y con énfasis en humanidades, agregaríamos. Es agradable imaginar que se trata de una historia que trascurre en Barsoom, tras la llegada de terrestres más interesantes y menos beligerantes que John Carter. Tristemente, la solución de la tragedia marciana es bastante Carter, y eso evita que el cuento sea el mejor de la colección. Sin embargo, su nivel de detalle disperso (la estación humana, el polvo del desierto, parte de la cultura marciana, en especial la danza) hace de él un gran cuento, uno para poner junto a clásicos como Bradbury, Pohl o Robinson.

sábado, 4 de julio de 2009

En palabras de otros - Thomas M. Disch (3)

[Hoy se conmemora un año de la muerte de Thomas Disch.]
La ciencia ficción ha estado sometida a un mandato tácito según el cual sus autores deben crear una especie de futuro consensual, un mapa que conjugue aquello considerado como deseos comunes con aquello que se teme colectivamente. La visión de la generación Asimov-Heinlein era la de un universo risueño a la Buck Rogers, con sus viajes espaciales y una expansión económica infinita; un paisaje imaginario que reflejara los ideales socioeconómicos de los Estados Unidos entre 1948 y 1962.

El siguiente futuro consensual, el de la Nueva Ola, rayó con graffitis las edificaciones que había heredado. En El sueño de hierro, Norman Spinrad reimaginaba la obra de Heinlein a través de los ojos de Adolf Hitler. El temor a la bomba y el recelo hacia el Sistema estaban a la orden del día. Pero en cuanto a la tarea esencial de crear la visión o el estilo de un periodo —establecer imágenes como el cohete, el robot, la Ciudad Gótica de rascacielos art deco— la Nueva Ola tendría calificaciones cercanas a cero. La revista New Worlds, editada por Michael Moorcock, promovía una especie de arte pop compuesto por montajes de Carnaby Street con la afirmación de iconos pop ya existentes, como las señales de las autopistas y los empaques de productos. Pero el arte pop celebraba imágenes que ya eran retro en su propia época; en los sesentas, el "futuro" sólo existía entre comillas, como una forma de camp y una fe abandonada. Ese "futuro" de anticuario quedó tipificado por la portada de la Science Fiction Encyclopedia de 1979, donde un transatlántico era arrastrado por la corriente en dirección a un derruido Empire State Building, bajo un melón gigante que, bien visto, podía ser la luna. Para el escritor de la Nueva Ola de los sesentas, el paisaje característico del futuro estaba compuesto por las ruinas de lo que había sido soñado en los treintas y los cuarentas.

La siguiente generación es la de los Cyberpunks, cuya obra aún se produce y por lo tanto está fuera de las posibilidades de una retrospectiva apropiada. Sin embargo, algo que se puede decir desde ahora es que han creado un futuro consensual definido, con una apariencia propia, una apariencia adoptada conscientemente de los escenarios de Hollywood, en especial los de Blade Runner, y de las gráficas computarizadas. Es una apariencia original que puede ser vista como una afirmación del graffiti que los autores de la Nueva Ola trazaron por toda la ciudad del futuro que habían heredado, como si dijeran: "Pues sí, el futuro es una porquería, buena parte está en pésimo estado, y lo que queda es sobre todo una ilusión electrónica, pero también es posible disfrutarlo mientras dure".
—Thomas M. Disch, "Big Ideas and Dead-End Thrills: The Further Embarrassments of Science Fiction"

viernes, 12 de junio de 2009

ROGER ZELAZNY (1965) - ...Y llámame Conrad

Una de mis novelas favoritas del CF del New Wave, y casualmente una de las primeras que leí, es Tú, el inmortal (ganadora del Hugo) de Roger Zelazny (bio/biblio), un autor por el que no dejo de sentir admiración. Aprovechando que encontré una antología que contenía la versión original de la novela, con el título de ... Y llámame Conrad, publicada por F&SF, y que hacia mucho que no la leía, volví a ese clásico, y recordé, una vez más, porque admiro tanto a Zelazny.

La tierra ha sido victima de una guerra nuclear, y esta bajo una fuerte influencia, tanto cultural como económica de una raza alienígena proveniente de Vega. Conrad Nomikos debe escoltar a Cort Myshtigo, un periodista vegano que desea conocer la tierra, pero el vegano esta en peligro, y muy a su pesar Conrad debe protegerlo.

Esta novela me encanta! La historia es bien interesante, y mostrar a una raza humana decadente ante otros alienígenas que son más avanzados en todo genera un buen contraste. Zelazny logra mantener el misterio a lo largo de toda la novela, que combina muy bien la intriga política con la aventura, la acción, y toneladas de excelente humor negro.

Los personajes forman una comitiva de los más variopinta, y por supuesto muy adecuada para un grupo de seres humanos con toda clase de actitudes. Aunque, me parece, que Cort, aunque es un buen personaje y logra provocar extrañeza de actitud, es también en muchas otras muy humano.

Eso sí, la biología de la novela deja mucho que desear. Pero a Zelazny no le interesa mucho la biología, sino crear un mundo que sea diferente, un mundo donde hay faunos, y cocodrilos con varios pares de pequeñas patas, y consigue darle a todo ello un ambiente muy coherente y si bien francamente decadente, no por ello ausente de belleza.

En cuanto a que tan diferente es a la versión del libro, pues la verdad, estaban todas las cosas que recordaba :P, quizá algunos diálogos estén alargados (algún par de chistes no estaban), y algunas secuencias varíen un poco, pero es esencialmente igual.

Uno de los mejores ejemplos de la CF "ligera" del New Wave, sin aspavientos cientificoides, y dejando los tecnicismos a un lado para darle cabida a la creación de una buena historia, excelentes personajes, y un estilo impecable. Es una de mis novelas favoritas. Ciencia "ligera" pero narrativa "dura".



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lunes, 18 de mayo de 2009

En palabras de otros - J.G. Ballard (2): Las voces del tiempo

Revisando los cuentos de Ballard en busca de citas noté algo que tienen en común las primeras frases de casi todos ellos (o, por lo menos, un poco más de la mitad). La siguiente es la correspondiente antología cronológica (en orden de publicación).

La mañana, fétida e hinchada, se sofocaba a la luz del sol.
—"Violent Noon" (1951)

Charla de mediodía en la Calle Un Millón.
—"Concentration City" (1957)

Notas bajas en medio de la tarde.
—"Venus Smiles" (1957)

Durante los primeros días todo salió bien.
—"Manhole 69" (1957)

A medianoche, el dolor de cabeza de Madame Gioconda se tornó intenso.
—"The Sound-Sweep" (1960)

Larsen había esperado todo el día a que Bayliss, el psicólogo que vivía en la cabaña de al lado, lo llamara, tal como le había prometido la noche anterior.
—"Zone of Terror" (1960)

Su juicio había sido programado para el día siguiente.
—"Chronopolis" (1960)

Más tarde, Powers recordaría con frecuencia a Whitby y las extrañas marcas que el biólogo había hecho, aparentemente al azar, en el suelo de la piscina vacía.
—"The Voices of Time" (1960)

Todas las noches del verano, en Vermilion Sands, los poemas dementes de mi hermosa vecina atravesaban el desierto hacia mi casa desde Estudio 5, Las Estrellas, con sus madejas de cinta de colores rotas y deshechas sobre la arena como las hebras de una telaraña desgarrada.
—"Studio 5, The Stars" (1961)

Siempre dormían durante el día.
—"Deep End" (1961)

Todo el día, y muchas veces hasta las primeras horas de la mañana, los pasos resonaban arriba y abajo por las escaleras que quedaban junto al cubículo de Ward.
—"Billennium" (1961)

A mediodía, cuando el doctor Jamieson llegó a Londres, se encontró con que todas las entradas a la ciudad estaban cerradas desde las seis de la mañana.
—"The Gentle Assassin" (1961)

Al acercarse la noche, cuando la enorme sombra de la villa paladiana llenaba la terraza, el Conde Axel salió de su biblioteca y descendió por los amplios escalones de mármol en medio de las flores del tiempo.
—"The Garden of Time" (1962)

Abel lo sabía.
Tres meses antes, justo después de cumplir los dieciséis años, lo había adivinado, pero se sentía tan inseguro, tan abrumado por la lógica de su descubrimiento, que no se lo había dicho a sus padres.
—"Thirteen to Centaurus" (1962)

Era media hora después del amor del Nuevo Día en Zenit y los relojes marcaban el cielo.
—"Passport to Eternity" (1962)

Al atardecer, cuando el resplandor bermellón reflejado por las dunas en el horizonte iluminó las fachadas blancas de los hoteles abandonados, Bridgman salió al balcón y vio cómo la marea de sombras púrpura se filtraba por la extensa arena a medida que bajaba la temperatura.
—"The Cage of Sand" (1962)

El día siguiente, por alguna razón, hubo un aumento súbito en la actividad de las torres vigía.
—"The Watch-Towers" (1962)

Anoche una vez más, en el momento en que el aire del atardecer comenzaba a deslizarse por el desierto desde Lagoon West, escuché fragmentos de música, distantes y fugaces, que llegaban con las oleadas de calor: los ecos de la canción de amor de Lunora Goalen.
—"The Singing Statues" (1962)

Forbis había intentado todo el día llegar al piso 100.
—"The Man on the 99th Floor" (1962)

Avanzaron el día entero a un ritmo constante río arriba, haciendo paradas ocasionales para sacar la hélice y cortar las algas enredadas, y a las 3 de la tarde ya habían recorrido unas setenta y cinco millas.
—"A Question of Re-Entry" (1963)

En las noches, por lo general, mientras Traxel y Bridges conducían hacia el mar de arena, Shepley y el Viejo erraban por entre las derruídas tumbas de tiempo, oyéndolas resoplar débilmente bajo la luz moribunda a medida que recreaban sus pálidas imágenes, con las bóvedas de cristal destellando brevemente como copas gigantes.
—"The Time-Tombs" (1963)

En la noche, Mason volvió a escuchar al mar que se acercaba, el trueno sordo de las grandes olas que recorrían las calles cercanas.
—"Now Wakes the Sea" (1963)

Después de su juicio, Constantin recibió una casa de verano, un salario y un verdugo.
—"End-Game" (1963)

Todas las tardes del verano en Ciraquito jugábamos el juego de los biombos.
—"The Screen Game" (1963)

En la noche, dormido sobre el suelo del búnker en ruinas, Traven oyó las olas que chocaban contra la orilla de la laguna, como los sonidos de aeroplanos gigantescos calentándose al final de sus pistas.
—"The Terminal Beach" (1964)

De día, aves fantásticas atravesaban volando el bosque petrificado y caimanes enjoyados destelleban como salamandras heráldicas a la orilla de los ríos cristalizados.
—"The Illuminated Man" (1964)

Al finalizar el día, cuando el atardecer, denso de polvo, se posaba sobre los brazos y las depresiones de barro seco del delta, las serpientes salían a la playa.
—"The Delta at Sunset" (1964)

La mañana después de la tormenta el mar arrojó a la playa, a unas cinco millas al noroeste de la ciudad, el cuerpo de un gigante ahogado .
—"The Drowned Giant" (1964)

En Columbine Sept Heures siempre atardecía.
—"The Day of Forever" (1966)

Al amanecer, los cuerpos de los pájaros muertos resplandecían a la luz húmeda del pantano, con su plumaje gris como nubes caídas sobre las aguas quietas.
—"Storm-Bird, Storm-Dreamer" (1966)

Al anochecer, los vientos del tiempo soplaban sobre el Mar de los Sueños y los plateados restos del módulo de excursión eran visibles sobre la arena enjoyada desde la tienda en que Glanville se encontraba, al borde del arrecife.
—"Tomorrow is a Million Years" (1966)

Anoche una vez más, mientras el aire del atardecer se desplazaba por el desierto desde Vermilion Sands, pude ver el tenue estremecimiento de jarcias entre los arrecifes, un mastelero que se movía como un faro de plata a través de las agujas de roca.
—"Cry Hope, Cry Fury!" (1967)

La víspera del solsticio de verano, un pequeño circo llegó a la ciudad del país oriental donde me encontraba de vacaciones.
—"The Recognition" (1967)

Durante el verano, los escultores de nubes llegaban de Vermilion Sands y pilotaban sus planeadores pintados por encima de las torres de coral que se elevaban como pagodas blancas junto a la autopista que iba a Lagoon West.
—"The Cloud-Sculptors of Coral D" (1967)

La primera vez que oí algo sobre la misión, en el verano de 1968, hice todo lo que pude por rechazarla.
—"The Comsat Angels" (1968)

En el momento en que los últimos rastros de humo se elevaron del transporte de personal en llamas a través del aire húmedo del amanecer, el Mayor Pearson pudo ver el plateado dorso del río a trescientos metros de su puesto de mando en la colina.
—"The Killing Ground" (1969)

Durante las noches que pasaban juntos en el apartamento
—"Coitus 80" (1970)

Al despertar sintió que el concreto húmedo le cortaba el rostro y las muñecas.

A medianoche escuché música que salía del club nocturno abandonado, en medio de las dunas de Lagoon West.
—"Say Goodbye to the Wind" (1970)

El descubrimiento en el año 2001 de un sistema efectivo para viajar en el tiempo tuvo una serie de repercusiones importantes, pero ninguna tan grande como en el campo de la televisión.
—"The Greatest Television Show on Earth" (1972)

Durante la primavera y el verano de 1980 un extraordinario rumor comenzó a agitar al mundo.
—"The Life and Death of God" (1976)

Ahora que una lógica de pesadilla ha tomado su curso, es difícil creer que mis amigos y yo pensáramos que llevar a Serena Cockayne a vivir conmigo en la casa de Chelsea era el más inocente de los caprichos.
—"The Smile" (1976)

En cuestión de minutos comenzará el siguiente ataque.
—"The Intensive Care Unit" (1977)

Después de trescientos años, ¿podría la guerra civil dividir de nuevo al Reino Unido?
—"Theatre of War" (1977)

Llegamos hace una hora, tras un vuelo increíble.
—"Having a Wonderful Time" (1978)

En las noches, descansando sobre el techo de la clínica abandonada, Franklin solía recordar a Trippett y la última vez que había conducido hacia el desierto con el astronauta moribundo y su hija.
—"News From the Sun" (1981)

Una mañana al despertar, B se sorprendió de descubrir que Shepperton estaba desierto.

El extraño piloto había sobrevolado todo el día el centro espacial abandonado en su avión antiguo, un artefacto desesperado perdido en el silencio de la Florida.
—"Memories of the Space Age" (1982)

Al caer la tarde, Sheppard seguía sentado en la cabina del avión varado en la playa, sin importarle que la marea nocturna se acercaba a él a través de la arena.
—"Myths of the Near Future" (1982)

Yo también fui una vez un astronauta.
—"The Man Who Walked on the Moon" (1985)

Ahora que la Tercera Guerra Mundial ha llegado tranquilamente a su fin, me siento libre para comentar dos aspectos notables de tan espantoso asunto.
—"The Secret History of World War 3" (1988)

Quien quiera que lea esta confesión en 1988, el año de mi nacimiento, se sorprenderá al descubrir que me quejo de cosas que en todo aspecto pareceríanser paradisíacas
—"Love in a Colder Climate" (1989)

Esta mañana tomé la decisión... poco después de las ocho en punto, de pie frente a la puerta y cuando estaba listo para conducir hacia la oficina.
—"The Enormous Space" (1989)

Ryan soñó por primera vez con un cese al fuego durante la batalla por el Hilton de Beirut.
—"War Fever" (1989)

La conclusión exitosa de la misión a Marte organizada por la NASA en el 2008, marcada por el aterrizaje sin contratiempos del vehículo espacial Zeus IV en la Base Edwards de la Fuerza Aérea en California, significó un enorme triunfo para la agencia.
—"The Message from Mars" (1992)

Tras un prolongadísimo viaje, finalmente hemos aterrizado en este planeta distante, listos para llevar a cabo nuestra misión de rescate.
—"Report from an Obscure Planet" (1992)

Han pasado tres años desde la caída de la Torre de Pisa, pero sólo hasta ahora puedo aceptar el papel decisivo que tuve en la destrucción de ese monumento único.
—"The Dying Fall" (1996)

sábado, 16 de mayo de 2009

J. G. BALLARD (1975) – Rascacielos

Siguiendo con el homenaje a James Ballard, leí hace poco Rascacielos, otra de esas novelas de James que juegan con el limite de la ciencia ficción y el mainstream, y donde encontramos esa aguada vista de nuestra sociedad que solo el puede tener.

La historia gira en torno a tres personajes dentro de un enorme edificio de apartamentos. Richard Wilder es un productor de TV, Robert Laing, un reconocido profesor universitario, y Anthony Royal un prestigioso arquitecto, que fue el diseñador del edificio. Estos tres personajes van viendo de forma diferente el desarrollo de la vida dentro del edificio, que cuando las cosas comienzan a fallar se transforma en una sociedad decadente y en guerra.

Una de las cosas que me a impresionado de James, es su capacidad para crear entornos que son a la vez muy reales e irreales. James hace que el lector se sienta perturbado, al colocar situaciones que hacen que uno se sienta enfermo al pensar que en efecto cosas así bien pueden suceder. James conoce muy ben a los seres humanos, y sabe cuales son nuestros secretos más profundos.

Pero aparte de eso, esta esa poderosa visión de la alienación. Mientras en Crash o Compañía de sueños... James presentaba la alienación de un hombre, y sus cercanos, aquí explora la de un enorme grupo de personas dentro de un edificio que de repente se transforma por completo. Su visión de lo que es el mundo externo y lo que es el mundo del edificio se disloca por completo.

James trato de mostrar algo similar, pero sin tanto éxito en su novela corta Furia feroz. Las victimas son las mismas que las de Crash o Compañía... la clase media, o la clases altas. De cierta manera, James es como un "para-Cyberpunk", pues sus personajes son tipos que se transforman prácticamente criminales, pero a diferencia del "punk", esta es gente de mucho dinero y muy buenas posibilidades económicas (y esto a la vez lo transforma en un anti-post-cyberpunk, un movimiento reaccionario que enaltece el statu quo de la clase media alta).

Como siempre, en las novelas de James, habrá quien se pregunte si esto es CF. En este caso, a diferencia de Crash, no hay tecnología de por medio. Sin embargo, James explora con todo detalle la transformación de la gente al vivir en los grandes edificios, y esa transformación social, y la especulación que la rodea es suficiente para mi, como para que sea CF, es más es esa CF que ya esta "aquí con nosotros".

De las tres novelas que he leído de el, esta es la que más me ha gustado, aunque sin duda, no es tan chocante--literalmente xD--como Crash, o tan onírica como Compañía de sueños...

Por ahora, no tengo más reseñas de James, tengo un par de novelas, pero las comenzaría a leer ahora, y pues tengo otro pocotón ya empezadas, así que pasaran unos meses antes de que regrese a este excelente novelista.

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viernes, 1 de mayo de 2009

J. G. BALLARD (1979) - Compañía de sueños ilimitada

Hay veces que uno se encuentra con libros que no se puede sino pensar que quien lo escribió tenía que ser un latinoamericano. Compañía de sueños ilimitada de James G. Ballard, es uno de esos libros.

Un buen día, Blake casi mata a su novia y decide escapar robándose una avioneta. Como no sabe pilotear se estrella en la cercana población de Shepperton, donde es rescatado por un grupo de extraños personajes. Blake encuentra que no puede salir del pueblo, además esta seguro que alguno de quienes lo rescataron intento asesinarlo. No solo eso, Blake descubre que a ganado extraños poderes, que comienzan con una manifestación de aves, y cada vez se hacen más y más complejos.

La forma como suceden los cambios, su colorido y vistosidad, y la naturalidad con la que los ciudadanos del pueblo los aceptan, hacen que uno se sienta en una historia del "boom latinoamericano" y a la vez, el hecho de que es Blake quien a pesar de realizar todos los cambios, el único que nota que la irrealidad de su nuevo mundo, hace de la novela algo por completo diferente algo del "boom".

Me parece a mi, que el libro muestra de una forma irónica la alienación de nuestra sociedad actual, y como, a la vez, las soluciones son igualmente alienantes. No tengo ni la más remota idea de si esta era el objetivo de Ballard, pero pues fue en lo que pensé en mi reflexión de este. Eso es lo interesante. En medio de un universo delirante y de ensueño, la novela nunca pierde la posibilidad de la reflexión.

Al igual que en Crash, la narrativa es un tanto repetitiva, pues descripciones muy similares aparecen una y otra vez, lo que hace que la lectura sea un poco complicada. Pero la sensación al terminar es maravillosa ;).

Otra gran novela de Ballard. Muy extraña y llena de detalles por aquí y por allá.

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sábado, 25 de abril de 2009

En palabras de otros - J.G. Ballard (1)

La poderosa energía del siglo veinte, capaz de poner al planeta en una nueva órbita alrededor de una estrella más feliz, era consumida en la preservación de esta inmensa pausa inmóvil.
—J.G. Ballard, Crash (Trad. Francisco Abelenda)

Crash iba a ser una arremetida frontal, un ataque abierto a nuestras convenciones sobre el disgusto que nos produce la violencia en general y la violencia sexual en particular. Estaba seguro de que los seres humanos tienen imaginaciones mucho más oscuras de lo que quisiéramos admitir. Permitimos que nos gobierne la razón y el interés personal, pero sólo cuando nos conviene...

...en 1970 el Laboratorio de Nuevas Artes de Londres se puso en contacto conmigo para preguntarme si me interesaba hacer algo en sus instalaciones. Se me ocurrió que podía poner a prueba mi hipótesis sobre los vínculos inconscientes entre el sexo y el choque de autos montando una exposición de carros estrellados. El Laboratorio me ofreció una galería por un mes. Recorrí depósitos de chatarra al norte de Londres y pagué por tres carros para llevarlos a la galería, incluyendo un Pontiac.

Los carros se expusieron sin material gráfico de apoyo, como si se tratara de enormes piezas de escultura... Sugerí que contratáramos a una joven para que entrevistara a los visitantes y conocer así sus reacciones. Al contactarla por teléfono estuvo de acuerdo en salir desnuda, pero cuando vio los carros estrellados me dijo que sólo saldría topless... una respuesta diciente, pensé entonces.

Nunca he visto que los visitantes de una galería se emborrachen tan rápido. Había una enorme tensión en el aire, como si todos se sintieran amenazados por la activación de alguna alarma interior. Nadie habría notado los carros de haberlos visto parqueados en la calle, pero bajo la luz constante de la galería resultaban provocadores y perturbadores. Alguien derramó vino sobre ellos, alguien rompió las ventanas, y casi violan a la muchacha topless en el asiento trasero del Pontiac (o por lo menos eso fue lo que ella dijo...). Una periodista del New Society empezó a entrevistarme en medio del caos, pero se exaltó tanto por la indignación... que la tuvieron que contener para que no me atacara.

Durante el mes que duró la exposición los carros fueron atacados incesantemente, embadurnados con pintura blanca por un grupo Hare Krishna, volcados y despojados de espejos retrovisores y placas. Para cuando los remolcaron fuera de la galería, sin nadie que los llorara, ya había confirmado mis sospechas sobre los vínculos inconscientes que quería explorar con mi novela. La exposición había sido una prueba psicológica disfrazada de exposición de arte... Tengo la sospecha de que ya no es posible escandalizar a los espectadores sólo por medios estéticos...

En 1970 comencé a escribir... En otras ocasiones he hablado de la novela como una especie de himno psicopático y, al momento de escribir, tuve que hacer un tremendo esfuerzo de voluntad para entrar en la cabeza de los personajes principales. Como una forma de ser fiel a mi propia imaginación le dí mi nombre al narrador, aceptando todo lo que esta decisión conllevaba.

...Creo que Crash no es tanto un himno a la muerte como un intento de sobornar al verdugo que nos espera a todos en un jardín silencioso y cercano. Crash se sitúa en un punto donde el sexo y la muerte se intersecan, aunque eso ocurre en una gráfica que no es fácil de interpretar y que se recalibra constantemente.
—J.G. Ballard, "How I Came to Write Crash"

Aunque no se trate de un texto de Ballard, creo que, al menos con fines morboarqueológicos, vale la pena poner aquí la reseña original que apareció en el Times el 28 de junio de 1973:



Sin olvidar, claro, el clásico del evaluador que, tras leer la novela, dijo: «Este tipo no se arregla ni con ayuda psiquiátrica. No publiquen el libro.»

viernes, 24 de abril de 2009

J. G. BALLARD (1973) - Crash

Esta reseña inicia una serie de posts en homenaje a James Ballard, sobre algunas de las novelas de este autor que leí recientemente. No es una revisión exhaustiva de su obra, solo un ápice de las cositas que he podido leer de el. :).

A inicios de los 70s, en plena ebullición del New wave, J. G. Ballard se quejaba de que la CF se había transformado más en una especie de "historia del futuro", y escribió Crash, una novela que es, simplemente, diferente a todas las demás.

James Ballard (el protagonista de la novela) estrella su auto contra otro, matando al conductor del otro vehículo. En su recuperación, conoce a un extraño personaje, Vaughan que esta obsesionado con los accidentes, en los que ve como una metáfora sexual. James, pronto comienza a compartir con Vaughan esa misma obsesión.

Esta novela tiene algo genial: la unión del sexo con el objeto tecnológico, en este caso, los autos. Las relaciones sexuales y los accidentes sexuales pronto se transforman en una misma cosa, lo que degenera en una obsesión mórbida por la sangre y la muerte de estos accidentes. Esto a su vez, forma el punto álgido de la novela: es terriblemente repetitiva, y cuando comienzan las escenas de los accidentes y sexo, pues es otra vez lo mismo. En eso, pues quizá Ballard (el autor) tenga razón, es una novela "pornográfica", y como el tal, las escenas de sexo, pues es lo mismo una y otra vez.

Aunque con un pequeño detalle, la novela regresa una y otra vez al mismo punto, en un ciclo cada vez más demencial, y tanto James como Vaughan, es claro están cada vez más y más locos, y a cada paso se hunden más en su delirio.

Ballard (el autor) apunto directamente: la CF (o más bien tecnología ficción?) puede mostrarnos como el individuo cambia en contacto con la tecnología (en este caso, en algo tan intimo como la sexualidad), y al mismo tiempo, nos muestra sin reservas la sed de sangre que reposa en cada uno de nosotros. No es difícil pensar en un equivalente actual con internet (que es el equivalente a los autos para mi xD).

Una gran novela, eso si, es posible que se sientan aturdidos por la explicites de sus imágenes, o se aburran con la repetición (aunque es corta, a mi me parece que se pudo haber hecho un poquito más resumida y menos repetitiva). Definitivamente algo diferente!

Pd. Por si no quedo claro, para mi Crash es CF, ciertamente no convencional, pero no por ello menos CF :)



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domingo, 19 de abril de 2009

J. G. Ballard (1930 - 2009)

Justo acabo de enterarme de la muerte de James G. Ballard (bio, biblio). James luchaba contra el cáncer de próstata desde hace un tiempo, lo que lo motivo a escribir su autobiografía (disponible en los estantes de las librerías argentinas). James es uno de los escritores más queridos de este blog, y uno de los pocos escritores de CF en el sentido estricto de la palabra que recibió cirticas positivas tanto dentro como fuera de la critica genero.

Creo que lo mejor que puede decirse fue lo que escribió antes Felipe:
"Vayan y agarren cualquier libro del maestro y prepárense para una experiencia inolvidable."


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sábado, 4 de abril de 2009

URSULA K. LE GUIN (1968-1972) – Terramar, la trilogía original

Quizá, junto a la trilogía del señor de los anillos de J.R.R. Tolkien, las historias de Terramar de Ursula K. Le Guin, aparecen siempre en los listados de novelas de fantasía, y seguramente, la fama de estos libros hace sombra a la de sus novela CF, y La mano izquierda de la oscuridad y Los desposeídos. Por pura casualidad, Felipe escribió en el último post sobre Un mago de Terramar, así que parece la reseña cae justo en el momento adecuado xD.

La historia de Ged comienza en Un mago de Terramar (1968), que cuenta como se inicio en la magía y fue aprendiz en la escuela de Magos de Roke, y sus primeras gestas como mago, cuando debe enfrentarse a una sombra misteriosa y terrible.

En Las tumbas de Atuan (1971), la historia se centra en Arha, una joven sacerdotisa de un antiguo y moribundo culto asentado junto a un túmulo de piedras conocido como las tumbas de Atuan, que tiene un laberinto construido en su interior.

Mucho tiempo después ocurre la acción de La costa más lejana (1972), cuando Ged es ya anciano, y tiene el titulo de Archimago de la escuela de Roke. Pero el mundo a su alrededor esta perdiendo la magia, y Ged acompañado por el joven Arren, un príncipe, parte en una búsqueda que esperan les ayude a resolver el misterio.

Esta primera parte de la serie (según leí alguna vez, creo en la intro de los cuentos de Terramar, cuando Ursula termino La costa más lejana, no pensaba volver a Terramar) me deja una especie de sentimientos encontrados. Las tres novelitas son muy bonitas, con la generosa destreza literaria de Ursula, y facilidad de lectura de los Young Adult.

La primera novela, me pareció fantástica, es hermosa, y muestra a un Ged que va creciendo como individuo y que aprende a conocerse a si mismo a lo largo de su aventura. Ursula logra dar un reflejo fiel de la vida juvenil, las rivalidades y la amistad, y el ambiente triste alrededor del taciturno Ged en la segunda parte es perfecto. Una novela inolvidable!

Pero las otras dos, son opacas en comparación. La calidad literaria sigue allí, pero si antes el personaje de Ged era fuerte y los sucesos de la novela lo van moldeando. El Ged adulto, y sus compañeros, Arha y especialmente Arren, son muy planos. En Las tumbas... Arha tiene cosas interesantes como la confusión que genera en ella los hechos que suceden a su alrededor, pero el personaje en realidad nunca se transforma, su cambio es de un dogma a otro.

Pero Arren, su única virtud es ser un príncipe. Supongo que es porque en general, no me gustan las historias de “escogidos” o “elegidos” por tal o cual profecía. Arren simplemente va de aquí para allá y al final su triunfo es más gracias a que el es el escogido, a que hubiera hecho algo por si mismo.

Así pues, las tres novelas, son bonitas, y vale la pena leerlas, en especial Un mago... que es excelente, maravillosa, y hermosa, es una de las novelas de fantasía que más me ha gustado. Las otras dos, son piezas muy bonitas, con pasajes muy interesantes, y aunque y y su sola belleza las hace merecedoras de su lectura, tanto la historia como los personajes, especialmente en La costa... no me parecieron buenas.

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miércoles, 9 de julio de 2008

En palabras de otros - Thomas M. Disch (2)

[Como pequeño homenaje a Thomas M. Disch, esta semana las citas no son tales, en el sentido más estricto, sino más bien invitaciones para leer su obra, o al menos la parte que se pueda conseguir en internet. Ya había incluido el link para uno de sus cuentos en el post anterior y no había puesto los otros porque pensaba que SCI FICTION los había quitado todos, pero resulta que todavía están rondando por ahí. Además de los que se encuentran en otras páginas menos oficiales. Todos muy recomendados.]

«Descending»
«Casablanca»
«Minnesota Gothic»
«Fun With Your New Head»
«After Postville»
«The Discovery of the Nullitron» (con John Sladek)

[Un par de entrevistas:]

«Disching It Out: An Interview with Thomas M. Disch»
«Interview: Thomas M. Disch»

[También se puede leer una de sus últimas novelas cortas: The Voyage of the Proteus: An Eyewitness Account of the End of the World. Justamente la he estado leyendo en estos días y es una delicia. A manera de ejemplo de lo que se puede esperar, va el "Proemio":]

No era una mujer especialmente atractiva. La verdad, uno esperaría más de alguien que ha sido una princesa, incluso de una princesa troyana que ha visto a su familia asesinada, a su ciudad arder hasta los cimientos y luego ha sido violada repetidamente por soldados enemigos y se encuentra en el séptimo mes de embarazo. Sencillamente, no era ella misma. No era tampoco su carácter. A veces podía tornarse absolutamente majestuosa. Era su actitud. Era como la Ofelia de Shakespeare: en un momento la hija virginal de Hécuba, en el siguiente una perra elevada con LSD, con el cabello desgreñado, bailando como Isadora Duncan y hablando en lenguas. Sólo que una de las lenguas en que hablaba era la mía, inglés. La otras concubinas troyanas no tenían la más remota idea de qué decía Casandra. Aún si hubieran recibido una pequeña lección de inglés como segunda lengua, ¿qué habrían podido hacer con algo como "calentamiento global" o "Armagedón nuclear"?

Por otra parte, respondieron a la samba bastante bien, una vez Casandra les enseñó los movimientos básicos, con la ayuda de Baco. Al parecer, el viaje de vuelta a Grecia iba a ser un crucero de Carnaval y con el tiempo la tripulación se acostumbró a los arranques proféticos de Casandra, al ulular y los escupitajos que los acompañaban. Se veía destrozada, claro, pero había que ver cómo había quedado Troya: eso sí era estar destrozada.
[O más adelante:]

Agamenón.

Sería preferible no pensar en él. Este hombre es el problema del mal en persona. Un rey perverso, además de estúpido, venal, fariseo, y a quien su propio pueblo odiaba profundamente, aunque ese mismo pueblo estuviera dispuesto a cometer atrocidades en su nombre si podía sacar algún provecho de ello. Era el George Bush del año 1100 a. C.

[Como se habrán dado cuenta, la novelita es toda una sátira. Está compuesta por pequeñas viñetas en las que el narrador, Tom, habla con Casandra (de todo, prácticamente: sexo, homosexualidad, poder, política, esclavitud, costumbres, electricidad, Lindsay Lohan, etc.), y la realidad se altera a medida que la narración avanza y así lo necesita (la inexplicable aparición del narrador en el barco, el súbito cambio de griego a inglés cuando hablan los marinos, por ejemplo), como para recordarnos que la sátira como género es una justificación en sí misma y por eso no requiere de mayores explicaciones en términos de verosimilitud.]

domingo, 6 de julio de 2008

Thomas M. Disch, 1940-2008

El pasado 4 de julio murió Thomas M. Disch en su apartamento de Nueva York. (Era) es uno de mis escritores favoritos. Acababa de publicar una novela, The Word of God, y más adelante en este año iba a publicar una colección de cuentos, The Wall of America.
También era poeta; firmaba con el nombre Tom Disch.

Disch fue uno de los escritores estadounidenses que participaron en la Nueva Ola británica, como Norman Spinrad o John Sladek. Durante los sesentas recorrió varios países (por Latinoamérica, África y Europa), para terminar en Inglaterra y publicar algunos de sus textos en la New Worlds que editaba Michael Moorcock.
Su primera novela fue Los genocidas (1965), una gran novela de catástrofe. Sus otros libros de importancia son Camp Concentration (1969, que provocó un ataque ya famoso por parte de Philip K. Dick), 334 (1972), On Wings of Song (1979), The Businessman (1984) y, más recientemente, The Dreams Our Stuff is Made Of (1998, una crítica sobre la evolución del género de CF y por el que ganó un Hugo). También escribió un montón de buenos cuentos, entre los que se incluyen «Descending» (1964), «Casablanca» (1967), «The Asian Shore» (1970), «The Man Who Had No Idea» (1978) y «Understanding Human Behavior» (1982) (los dos últimos son de mis favoritos, en todo el género).

viernes, 15 de febrero de 2008

KURT VONNEGUT – Sus tres novelas nominadas al Hugo

A principios del 2007 murió Kurt Vonnegut, en blogs, entrevistas y cosas así encontré que era uno de los autores más queridos de la CF en el publico en general (incluso encontré un obituario en una pagina de estadísticas de béisbol!), así que en mi homenaje personal a el decidí leerme sus cosas de CF, leí sus tres novelas nominas al Hugo..

Las sirenas de Titán (1959). El multimillonario Niles Rumfoord en un viaje al espacio se volvió parte del 'infundibulo cronosiclatico' y ahora aparece por un tiempo en su casa. Rumfoord puede ver el pasado, presente y futuro (de hecho, en realidad es una entidad ominipresente). Un día invita a un multi-millonario, Malachi Constant a su casa para darle una predicción: Malachi y la esposa de Rumfoord, Beatrice, van a tener un hijo, y van a vivir en Titán, la luna de saturno. Ni Malachi, ni Beatrice creen la predicción, pues se odian desde el momento en que se vieron. Entonces un día Malachi pierde toda sus riquezas... Entre tanto, usando soldados controlados mediante implantes, una misteriosa colonia de marte, poblada por humanos raptados en naves espaciales, se prepara para atacar a la tierra, y a Unk uno de los soldados de marte, le esperan un montón de misteriosas aventuras.

La historia de la novela es bastante simple, la trama es bien lineal, y aunque prácticamente la historia es descubierta desde el inicio, el trasfondo de esta es sorprendente. En todo momento es palpable que todo estaba predestinado, que no había elección posible--entre otras cosas, porque todo se elabora para que el destino se cumpla a cabalidad.

Cuna de gato (1963). Jonás es un periodista desea escribir un libro sobre un extraño científico, Felix Hoenikker, importante miembro del equipo que desarrollo la bomba atómica. Así entra en contacto con los hijos de Felix. Mucho después, Jonás ha abandonado la idea del libro sobre Hoenikker y viaja a la pequeña isla caribeña de San Lorenzo, donde se encuentra con los hijos de Hoenikker, conoce a Mona la hija adoptiva del dictador local, 'papa' Monzano. Monzano muere y Jonás es elegido como su sucesor. Todo eso enmarcado dentro de una misteriosa religión ideada por un tal Bokonon.

Bueno, aunque no parezca si es SF ;). A diferencia de Las sirenas... la historia aquí se va descubriendo poco a poco a medida que va sucediendo. Y al igual que Las sirenas... la historia es simple y directa, con alguno que otro desvió para detallar la historia de Bokonon, San Lorenzo o de algún personaje.

Matadero cinco (1969), también nominada al Nebula. La trama principal es como en 1945 Billy Pilgrim fue llevado al frente de la segunda guerra mundial, es capturado por los alemanes y conducido a Dresde, donde sera testigo del bombardeo que los aliados hicieron sobre la ciudad. Entre tanto, pasamos por los más diversos momentos de la vida de Billy, pues el tiene la increíble capacidad de saltar en el tiempo a diversos momentos de su vida. Así de forma fragmentaria nos enteramos de detalles de su boda, sus hijos, y como fue raptado por los extraterrestres de Tralfamadore.

Para mi es la mejor de las tres. Es una novela por completo anti-guerra, con un personaje que es ingenuo y simplemente ve pasar el mundo ante sí, la narrativa es muy sencilla, muy acorde con lo que es Billy. Pero la construcción del libro es muy inteligente y encerrada en su simplicidad el mensaje contra la guerra esta presente en todo momento.

En las tres novelas hay una critica a el estado y los gobiernos, pero los temas fuertes--me parece a mi ;)--son la religión, el Las sirenas... y Cuna de gato, y la guerra en Matadero cinco, todas con una burla directa y muy inteligente, así como son una eficaz forma de preguntarnos, que tan libres somos de decidir? Vonnegut es muy escéptico a que podamos decidir nuestro destino, pero en cambio, si podemos escoger nuestra felicidad.
Muy adecuado homenaje a Vonnegut publicado en LOL cats.

La carga de humor negro, y la multitud de extrañas e imposibles aventuras, los personajes completamente fuera de sí, proporcionan un total ambiente de irrealidad, de imposibilidad, en las dos primeras novelas, que contrasta con el realismo descarnado de la tercera. Lo más interesante es ver como Vonnegut usando las mismas estrategias consigue dos resultados completamente diferentes. El estilo de Vonnegut, con su enorme humor negro y su gran contenido contenido critico,así como su fascinación por contar las historias en series de pequeñas viñetas es algo completamente fuera de los estándares de la ciencia ficción (al menos, de la que he leído).

Supongo que se pueden escribir una multitud de cosas sobre estas novelas de Vonnegut, yo quiero destacar el gran manejo del humor negro, que me hizo recordar a Roger Zelazny, en ambos es bien sensible esa facilidad para generar diálogos y descripciones punzantes, agudas y muy inteligentes. Se diferencian notablemente en que en Zelazny el humor negro es un complemento de la historia y los personajes, mientras que en el caso de Vonnegut, es la historia la que es un complemento al humor negro, Vonnegut esta más inclinado a la comedia ácida y critica, en una mezcla explosiva de candidez y virulencia, y lo hace muy bien!

Pd: los escritores (y lectores?) de techno-thrillers, deberían echarle una mirada a Cuna de gato: tiene todo lo que le falta a los TT: es simple, directo, divertido, inteligente y corto. Y sospecho que Hollywood quiso realizar un Matadero cinco 'políticamente correcto', el resultado fue la insípida, ramplona y over-rated Forrest Gump :S.

Pd2: nuestro blog también tiene su homenaje a Vonnegut ;)


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