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lunes, 13 de febrero de 2012

ORYX Y CRAKE (2003) Margaret Atwood

A mi me gusta que al leer ciencia ficción, la parte de la especulación científica sea bien solida. Hay una buena colección de historias que lo cumplen para la física, pero son muy pocas para la biología. Pero sobre todo, me gustan las novelas que están muy bien escritas. Oryx y Crake, de Margaret Atwood (biblio/bio), es una de esas novelas.

El mundo como lo conocemos ha desaparecido, únicamente sobrevive el hombre de la nieve, que es como una especie de guía de unos extraños humanoides, los hijos de crake. El hombre se ha quedado sin comida, así que parte a una ciudad abandonada, y recuerda como en su juventud el fue amigo de Crake (el creador de los hijos), como se enamoró [y obsesionó] de Oryx, y como vivía en una sociedad que colapso rápidamente.

La novela es brutal. Margaret consigue describir una sociedad fuertemente tecnológica y consumista, donde las grandes empresas farmacéuticas y de biotecnología mueven enormes cantidades de dinero, produciendo en forma industrial comida y órganos humanos. Es un mundo de abundancia, pero también lo es de pobreza, y quienes no consiguen vivir de alguna manera empleados por las grandes empresas, se hayan condenados a la miseria.

Es posible pensar que Margaret tiene la ventaja de contar una historia en nuestra propia sociedad, lo que le permite crear un cuadro tan realista del mundo. Pero ciertamente son pocos los escritores que alguna vez han conseguido mostrar nuestra sociedad de forma tan siniestra, y que a la vez sea tan realista, y que este tan cerca a nosotros, quizá demasiado, quizá es por eso que da tanto miedo.

Otro punto fuerte, es por supuesto, su escritura. No es difícil darse cuenta porque consiguió ganar el premio Príncipe de Asturias (el más importante de la lengua española). Margaret tiene un excelente estilo cargado de un humor negro muy sutil. La novela esta llena de detalles y presentaciones que son presentados de una forma realista, al parecer libres de juicios morales, pero todo es una muy bien concebida estrategia, de forma que el hilo moral se percibe, y que el realismo (o mejor, su supuesta neutralidad) suene como una especie de burla. Pero lo que me gusta, es que Margaret no se burla del lector, todo lo contrario, lo invita a que sea el quien da sentido a ese oscuro humor.

Quizá eso sea lo que da ese aire aterrador y perturbador a la novela, el que Margaret haga que sea uno el que le de ese aire a la novela.

Otra punto a favor de la novela, es su manejo de la tecnología y desarrollo de la biotecnología. En pocas historias de ciencia ficción hay un manejo de la biología tan bien planteado. Cierto Margaret no nos da detalles técnicos, pero el ambiente científico y los desarrollos mostrados son muy realistas, con experiencias y desarrollos claramente plausibles, y aunque otros sean ciertamente fantasiosos (específicamente los hijos de Crake), su presencia es justificada para el desarrollo de la historia, y en ningún momento se siente artificial.

Quizá, gracias a sus comentarios en donde muchas veces se refiere con desdén a la ciencia ficción, es que esta obra no fue muy apreciada dentro del fandom de la CF, y es una tristeza, porque la comunidad se puede estar perdiendo de una de las mejores piezas de la primera década del 2000, y para mi, entre las grandes del género.

Muy recomendada, una excelente novela.

Licencia Creative Commons
Basada en una obra en macrocaos.blogspot.com.

martes, 15 de febrero de 2011

LA PERSISTENCIA DE LA VISIÓN (1978) - John Varley

[NOTA: esta es la segunda de las cuatro reseñas perdidas.]

La gana de space opera sofisticado (inercia de venir de leer a Zelazny) y las dos afirmaciones de Delany que rondaban la memoria (que todo lo que hay por saber sobre implantes hay que leerlo en el Waldo de Heinlein y en Varley, y que para entender el cyberpunk es indispensable leer a Varley, a pesar de ser su completo opuesto) me trajeron hasta aquí. Observación general: la edición de Orbis excluye tres cuentos del original en inglés (“Verano retrógrado”, “Incursión aérea” y “El paso del agujero negro”), ve tú a saber las razones.

La primera afirmación de Delany se detiene en suspensivos, por lo menos mientras llega la lectura del Waldo, o de momento sólo digamos que no es tan omnipresente como se esperaba. De todos modos, sólo es una colección, y además incompleta. Sobre la segunda, tal vez quedan más dudas que conclusiones, demostración de que mi definición de cyberpunk y la de Delany difieren.

En realidad, terminé viendo más parecidos que diferencias en ese aspecto y al final fue inevitable relacionar los relatos de Varley sobre los Ocho Mundos con el ciclo Shaper/Mechanist de Sterling, haciendo la aclaración de que la obra de éste es la versión especializada en política y economía del universo de Varley. Por ejemplo, la escena en “El fantasma de Kansas” donde la protagonista explica los recovecos legales de la sucesión entre clones tiene su eco sofisticado en el cuento “Twenty Evocations” de Sterling. Por otro lado, el bajo mundo (sobre todo en “En el cuenco”, con sus ciudades venusinas) se prolongará en las obras de Gibson como un espacio de irrealidades y quebrantamiento de los límites. Cae vencido Varley con respecto a su prosa, poco ambiciosa (¿acaso será la traducción?), y esa es una brecha gigantesca en relación con el cyberpunk; pero el sense of wonder y la complejidad de mundo son deliciosos.

Uno de los mayores placeres de leer los cuatro cuentos de los Ocho Mundos incluidos en esta edición era intentar reconstruir el fondo de todo el tramado, armar una panorámica a partir de detalles secundarios en cada relato. También el encuentro de una de las concepciones de corporeidad más extrañas que haya leído, antecesora de muchas otras posthumanidades (aunque creo que todavía ninguna a ese nivel) y emparentada con la que se encuentra en “El día un millón” de Frederik Pohl: según ella el cuerpo es un punto de confluencia de formas y es múltiple, porque puede alterarse, cambiarse, rejuvenecer o resucitar, clonarse, perder los ojos, los tímpanos y las piernas y remplazarlos con facilidad. Tal vez era a esto a lo que se refería Delany.

En “En el cuenco” la descripción de la atmósfera venusina y las adaptaciones humanas a ella, además de las ciudades disfrazadas con holos, salpicadas aquí y allá por el planeta, y la relación del protagonista con Ascua, la niña, son más interesantes que el argumento aparente, lo cual no es necesariamente una mala cosa. Al final no importa mucho si las piedras que el protagonista busca están vivas o no. Hay un eco de “Collector’s Fever” de Zelazny.

Con “Cantad, bailad”, casi se puede decir que ídem. Es inevitable querer saber más de los simbiontes y la vida en los Anillos (de Saturno), y de la máquina de hacer música de Timbales que del desabrido Jano y sus agentes.

“Perdido en el banco de memoria” y “El fantasma de Kansas”, los dos ambientados en Luna, integran mucho mejor la acción y el espacio. Del primero, aunque haya mucho para celebrar, subrayo el recurso de la visita estudiantil para exponer la información sobre la operación a la que será sometido el protagonista. Del segundo, la relación climática (en más de un sentido) entre la protagonista y uno de sus parientes clones es simplemente antológica.

Los otros dos cuentos (es decir, los que no pertenecen a los Ocho Mundos) tienen también mucho a favor. Como en el caso de Una rosa para el Eclesiastés de Zelazny, el cuento premiado, “La persistencia de la visión” fue el que menos me gustó, y aun así es una muy buena pieza, con algo de Le Guin en su paisaje y en su utopía aparente. Pero tal vez lo más interesante es que se trata de una utopía distópica, en el sentido de que es una isla pequeña e imposible en medio de un mundo que se viene abajo; el contraste es violentísimo y la ocultación de los detalles que componen el mundo exterior (en oposición a la proliferación de detalles sobre Keller, la comunidad de sordomudociegos) está muy bien manejada. Además, como la mejor CF, tiene muchas cosas interesantes que decir sobre el lenguaje y lo que hacemos con él creyendo que lo dominamos. Creo que lo que no lo favorece es estar, al igual que Keller, rodeado por un mundo hostil, aunque no directamente agresivo; en este caso, los otros cinco cuentos.

“En el salón de los reyes marcianos” es un cuento con dos elementos: una colonización forzosa de Marte y una investigación xenológica. Respecto a lo primero, hay que decir que se presiente ya el manejo de personalidades memorables en espacios cerrados que Kim Stanley Robinson llevará al tope con su serie: las relaciones entre sexos, entre especialidades, por el liderazgo, con el paisaje, todo está allí en estado germinal. Extraña mucho que Varley no figure más en las listas de grandes influencias de los escritores de la década siguiente, fueran cyberpunks o humanistas.


P.D. Los cuentos restantes pueden encontrarse, junto con el prólogo perdido de Algis Budrys, en el libro En el salón de los reyes marcianos de la colección Súper Ficción de Martínez Roca. No sobra recordar que las ediciones de Orbis eran reimpresiones de títulos anteriormente publicados por otras editoriales y La persistencia era, originalmente, parte de la misma colección Súper Ficción. Lo que no sabría decir es si la edición de Orbis corresponde exactamente con la de Martínez Roca; de ser así, hay una repetición de cuentos entre La persistencia y En el salón que no tendría justificación, sobre todo si se tiene en cuenta que los tres cuentos que faltan en la primera son tal vez los más cortos y podrían haber estado, junto con los demás, en un mismo volumen. La omisión hace que el lector se pierda una pequeña joya como “Verano retrógrado” que, en pocas palabras, es el punto donde se encuentran la space opera y las soap operas, es decir, los novelones.

viernes, 18 de junio de 2010

José Saramago (1922-2010)

Murió el escritor portugués José Saramago, famoso en primer lugar por haber ganado el Nobel en 1998, en segundo lugar por algunas opiniones más o menos afortunadas y en tercer lugar porque, a raíz de lo anterior, tal vez alguien lo leyó. Hace muchos años tuve un profesor bastante mediocre, de cuyo nombre me acuerdo a veces, que leía sólo a los ganadores del Nobel y que declaró que Saramago sería, con el paso del tiempo, "un coloso". No me atrevo a decir que es así (de pronto no todavía), pero sí pareciera que en algunos aspectos, no siempre literarios, su figura llegó a ser imprescindible.

Cada año en octubre, cuando se anuncia el nuevo ganador del Nobel de Literatura, algunos miembros de la comunidad de la CF con memorias cortas o una grandísima capacidad de asombro vuelven a preguntarse por qué ningún escritor del género ha ganado el premio y cuáles serían, de entre quienes al menos respiran así mucho ya no escriban, los mejores candidatos que tenemos para ofrecer. Una reacción igual de común con que suelen encontrarse es la que recuerda que algunos de quienes han ganado el premio han cometido de cuando en cuando fantasía o ciencia ficción, de lo que Saramago tal vez podría ser el mejor ejemplo.

El último cuento de su libro Casi un objeto (1978), titulado "Cosas", es una distopía con un inevitable aire huxley-orwelliano, aunque tiene algo de fábula que la distancia de esos clásicos y le da cierta atemporalidad. En 1982 publicó Memorial del convento, que es una bellísima fantasía histórica y mi novela favorita de entre las que he leído de él. De 1986 es La balsa de piedra, otra fantasía, y de 1989 Historia del cerco de Lisboa, que tiene elementos de ucronía. Ensayo sobre la ceguera, de 1995, es una catástrofe que, en palabras de un conocido de tiempo atrás, es una versión sofisticada de El día de los trífidos de Wyndham. Es su novela más conocida por ser la que estaba más a la mano cuando le correspondió el Nobel, aunque el año del premio publicara Todos los nombres, una fantasía burocrática a la Kafka. Después vendrían La caverna (2000), una fábula sobre el terror de los centros comerciales, que se adelantaría en seis años al Kingdon Come de Ballard (quien, sin embargo, seguiría siendo el autor más apropiado para el tema), y El hombre duplicado (2002) y Las intermitencias de la muerte (2005), a medio camino entre la fantasía y la CF. Podríamos incluir también el Evangelio según Jesucristo (1991) y la última, Caín (2009), como fantasías o ucronías bíblicas, o, si queremos, riffs metaficcionales.

Creo que era Robert Silverberg, al hablar de Harlan Ellison, quien decía que había ciertos autores cuyos textos tenían una voz narradora tan característica que resultaba inevitable hacer de cuenta que eran ellos mismos quienes nos hablaban siempre, porque su presencia detrás del relato era tan fuerte que saltaba a un primer lugar. Ocurre así con Saramago, y aunque hay veces en que su voz y sus reflexiones tienen algo regañón, sermoneador, como narraciones sus obras también son notables y sus historias pueden ser razón suficiente para seguir adelante. Otra de sus famas es su estilo de frases largas con poca puntuación. Saramago utilizaba sólo comas y puntos, más las primeras que los segundos, y en alguna ocasión pensé que así serían los libros de la biblioteca de Babel, escritos todos con los mismos veinticinco caracteres. Su estilo de narración podría definirse como uno donde el narrador omnisciente anula a todos los demás personajes posibles, un libro donde no hay más que la voz del narrador, o que es puro narrador.

Pero, en rigor, habría que decir que sus novelas son parábolas antes que nada. Todas ellas están llenas de reflexiones y son una dicha para las personas a las que les gusta leer los libros en busca de frases citables, tal vez porque piensan que la narración es más un medio que un fin en sí misma. Pertenece a la misma estirpe de Kafka y Calvino, quienes habían recurrido a formas como la alegoría y la exégesis, que no excluyen lo didáctico, con el fin de atrapar (o, al menos, intentar atrapar) esa niebla que se llamó vida moderna y que fue fijación insuperable del siglo XX.

sábado, 20 de febrero de 2010

KATSUHIRO OTOMO

Uno de mis mangaka y animador favoritos es Katsuhiro Otomo. Buena parte de la obra de Katsuhiro es de SF&F, y en mi opinión es uno de los mejores artistas SF que ha dado el mundo del comic (junto a Hayao Miyazaki, y, aunque no le he leído nunca sus guiones de Sandman esta también Neil Gaiman). Este post no es una reseña de la obra completa de Katsuhiro, sino de las cosas de el que he podido ver/leer, como siempre, me quedan más ganas de conocer más de su obra.

Domu, el sueño de un niño (manga). Esta historia gano el premio Seiun de manga, y recibió también el Japan SF Grand Prix, premio concedido por la sociedad de escritores de SF japones, siendo el único comic en recibir ese premio. La historia es de una misteriosa serie de muertes alrededor de un nuevo conjunto residencial, la investigación de la policía es desesperada, pues ninguna clase de evidencia parece cuadrar, entonces uno de los investigadores policiales muere al tiempo que se encuentran con un sospechoso potencial. Es una historia de poderes mentales y con muchos niños. La verdad para mi es lo mejor de Katsuhiro! La historia es increíble, el manejo de las viñetas es muy cinematográfico, la atmósfera de desespero y el suspenso es tremendo, y como no las escenas de acción y los ambientes urbanos con la marca particular de Katsuhiro. Es una lastima que nunca vio la pantalla grande porque es una obra que podría tener una adaptación fabulosa (tanto en anime, como en live action), el chisme es que Vinicio del Toro ha tratado varias veces de conseguir los derechos. Es el mejor comic que he leído que viene en un solo volumen (son 240 páginas).

Akira (Manga, Anime). Esta debe ser la historia más conocida de Katsuhiro y uno de los anime que ayudo a abrir de forma definitiva al manga y al anime al publico de occidente. Es, como Domu, una historia de poderes mentales y niños (esta vez, ya más crecidos). Tetsuo miembro de una pandilla de motociclistas, es enrolado en un programa del ejercito para desarrollar poderes mentales, una continuación de la investigación que produjo la III guerra mundial y la destrucción de Tokyo, gracias al potencial de un niño llamado Akira. Kaneda, unido por el azar a Kei, busca de rescatar a Tetsuo, pero ese se volvió loco así que trata de detenerlo, mientras Tetsuo intenta revivir a Akira. La crisis degenera en un golpe de estado y como no, con el despertar de Akira y la destrucción de nuevo de Tokyo. En el manga, Akira (que es como catatónico) y Testuo (como regente) forman un 'imperio' sobre las ruinas de Tokyo, enfrentados a Miyako, un monje que junto a unos extraños niños formo parte del programa original de Akira. Tras muchas aventuras la historia del anime y el manga convergen de nuevo con la confortación final entre Tetsuo, Kaneda y Kei, y la perdida de control de si mismo de Tetsuo.

El manga, son más de 1000 páginas con un arte tremendo, lo que permite que la historia sea mucho más rica y desarrollada, tanto que después de leerlo uno siente la historia de la pelí de una forma más vacía (creo que es mejor ver primero el anime y luego leer el manga) aún así, la pelí es impresionante, con una animación excelente, y pues no me canso de repetirla una y otra vez ;) Para mí la pelí (y el manga) es cyberpunk por excelencia (aunque no es muy 'cyber' el ambiente si que lo es!). Los ambientes urbanos y decadentes, la conspiración política, primero a nivel local y luego de alcance global, y la continua tensión, y un arte super-detallado hacen de esta obra una de las grandes del manga de SF. Aquí pueden ver mi (muy) antigua pag. dedicada a la pelí xD.

Batman, La tercera mascara (comic). Es un 'clip' de 6 paginitas ke originalmente leí en un volumen en honor a Batman y que me presto Pacho hace mucho tiempo. Es rara, muy de Katsuhiro también y da en el punto: la doble vida es esquizofrenia.

Roujin Z (anime). Una historia muy interesante de inteligencias artificiales y el cuidado de los ancianos en la sociedad actual o del futuro cercano, la vi hace mucho tiempo, y en mi vieja pag de anime hable de ella ;)

Memories (anime). Se trata de tres historias independientes cada una dirigida por alguien diferente y basadas en historias cortas de Katsuhiro. Rosa magnética es el equivalente anime de 2001 Odisea espacial. Unos recolectores de basura, reciben un llamado de auxilio en el 'sargazo' del espacio, un lugar donde hay miles de naves abandonadas. Un lugar misterioso y lleno de peligros, donde los astronautas viajan dentro de sus propios miedos perdiendo el limite de la realidad. Es excelente, simplemente es algo fantástico, para mi, es la mejor pieza animada de SF que he visto. Es interesante compararla con Planetes, que muestra una historia y ambiente más 'mundano' en un tema muy similar. Bomba apestosa, es una historia para delirar de la risa ;) pues debido a un experimento fallido un hombre se transforma, en el objetivo de todas las posibles formas de exterminio. Es demasiado graciosa xD. Carne de cañón, es la más extraña, es dirigida por Katsuhiro y recuerda a esos comics/animaciones del ayer (no se si alguien recuerda las secuencias animadas de La carga de la patrulla ligera, y la secuencia de apertura de Laputa) y con un ambiente muy steampunk. Una ciudad alejada el objetivo es ganar la guerra y el sueño de un niño es convertirse en quien dispara el cañón. Por cierto que nadie sabe ni quien es el enemigo o como saber que la guerra a terminado. Es muy rara y lo más remarcable es la animación, explícitamente de lineas gruesas y que da ese ambiente de antigüedad a todo. En resumen, las tres piezas son bien interesantes, y de muchas formas provocativas y misteriosas.

Steamboy (anime). Según me entere, se trata del anime para cine más costoso producido hasta el momento. Es la historia de un niño, James que vive en el Manchester de la era industrial victoriana --como no, es una historia de steampunk ;)--su padre murió y el le pidió que guardara una misteriosa bombona y que muchos desean. Finalmente James es atrapado y encuentra que su padre aún vive, y trabaja para crear un tremendo castillo de vapor, que sera probado en la exposición mundial de Londres y va a cambiar el mundo. Es una pelí entretenida y muy bien animada, con mucha acción. El diseño de las maquinarias, como es de esperar en todo lo de Katsuhiro, es tremendo. De cierta forma, el desarrollo y las aventuras son muy, muy similares a los de Laputa de Miyazaki, y pues mi voto se va por la pelí de Miyazaki que creo es más original y más profunda que la de Katsuhiro, de hecho, por concepto y desarrollo me esta es más simple que Akira, Memories o Roujin Z. Eso si el ambiente victoriano y de las factorías de vapor es tremendo, así como la particular flema inglesa xD. Me hubiera gustado que cuando están en el Crystal Palace, hubiera habido un paneo a los dinos de Owen ;).

Me gusta mucho el trabajo de Katsuhiro, incluso Steamboy a pesar de todo, es muy divertida y vale la pena verla ;). Una de las cosas más tristes, es que Katsuhiro abandonara el manga, aun así su trabajo en el campo de la animación sigue siendo fenomenal, y lo que dejo en el lado del manga, pues son obras maestras :).


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sábado, 30 de enero de 2010

GENE WOLFE (1980-1983) - El libro del sol nuevo (la tetralogía original)

Una vez, en un ensayo de John Clute, leí que quizá el mejor autor de los 80s, así no fuera el más influyente, era Gene Wolfe (bio/biblio). Desde ese día, me puse a buscar el chance de leer El libro del sol nuevo, un libro "único" dividido una serie de 4 novelas. Dado que hace poco se la menciono en el blog, creo que es un buen momento para esta reseña ;).

La sombra del torturador (1980). Severian es un aprendiz de torturador, en un mundo decadente, donde el sol esta a punto de extinguirse, donde se espera la llegada, tanto real como metafísica, del sol nuevo que le de un segundo aire a la humanidad. Cuando finalmente Severian consigue su grado de torturador, comete una falta, lo que lo obliga al exilio, y es enviado como verdugo (carnificario), el libro narra de las aventuras de Severian tratando de abandonar la gigantesca ciudad de Nessus, y como conoce a varios de los personajes que lo redaran en sus aventuras.

La garra del conciliador (1981). Al salir de Nessus, Severian y sus compañeros quedan separados. Pronto Severian descubre que tiene una joya muy poderosa, la garra del conciliador, con extrañas propiedades curativas. Severian vuelve a reencontrarse con sus compañeros en la casa absoluta, lugar donde reside el Autarca y la nobleza. Entonces Severian se encamina hacia Thrax, su punto de destino.

La espada del lictor (1982). Severian es el lictor (verdugo) de Thrax, hasta que un día vuelve a fallarle a su gremio y huye de la ciudad. Al no tener a donde ir, decide ir a la guerra. La historia comienza a resolverse cuando Severian logra enfrentar a sus enemigos, y descubre varias cosas sobre la garra, los autarcas y el sol nuevo.

La ciudadela del autarca (1983). Severian llega al frente de guerra, y se alista en una tropa irregular. Severian es herido en batalla y finalmente descubre su identidad (aunque de eso ya se sabia desde el inicio de la historia). Entonces, regresa a la ciudadela de Nessus, donde esta el gremio de los torturadores.

El resumen de las historias es deliberadamente escueto, pues la historia tiene muchisimas ramas que se conectan entre si, y por lo tanto, es fácil arruinar la sorpresa de muchas partes de la historia.

Eso es, El sol nuevo es una super-novela de montones de detalles y sutilezas. Al terminar, no me quedo la duda que hay que releerla ahora que buena parte de las cosas son claras. Eso si, leyendo algunas referencias de la historia, me sorprendió ver como varias cosas, no las capte--aunque si agarre otro pocotón :)--.

Pero más allá de los detalles, se trata de una serie grandiosa. El desarrollo es excelente, los escenarios y situaciones desconcertantes y sorprendentes. Aunque prácticamente el único personaje bien desarrollado es Severian (esta narrado en primera persona), este esta muy bien caracterizado. Al mismo tiempo, Severian se ufana a todo momento de su memoria infalible que recuerda todo lo que sucede a su alrededor, y nunca olvida nada (en ese aspecto yo soy idéntico a Severian xD), pero o en algunos pasajes trata de confundir al lector, o bien miente, o su memoria tiene algunos huecos, este detalle, que genera "desconfianza" en los hechos, es un gran elemento de la novela :).

En un comentario, en este post Halsivon dijo
Severian, no está narrando nada; está entablando una discusión con el lector acerca de quién tiene mejor: 1. Memoria y 2. Versión de los hechos.
Esa visualización da una idea muy precisa de la historia ;). A mi, en mucho momentos, me hizo recordar aquel momento de la Historia interminable de Michael Ende donde Atreyu pide que le narren la historia y se forma un loop infinito. De hecho, creo que muchos pasajes del libro tratan de reforzar esa idea.

No estoy muy seguro de leer La Urth del sol nuevo, una especie de libro "adicional" a la serie, pues la verdad creo que el mismo Severian deja por terminada la historia, y pues al menos para mi así esta bien... Eso si, los otros mega-libros "paralélos" a la historía (El sol largo y El sol corto) si les tengo mucha curiosidad!

Es genial y fantástica, una obra brutal, de esas a las que uno va a volver, y a volver sin cansarse.

Pd. Que buena que fue la CF de los 80s! Con CJ Cherry al inicio y al final, la presencia de El sol nuevo, luego Neuromante, y los dos primeros de Ender, en la mitad de la década y rematar con Hyperion!


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sábado, 4 de julio de 2009

En palabras de otros - Thomas M. Disch (3)

[Hoy se conmemora un año de la muerte de Thomas Disch.]
La ciencia ficción ha estado sometida a un mandato tácito según el cual sus autores deben crear una especie de futuro consensual, un mapa que conjugue aquello considerado como deseos comunes con aquello que se teme colectivamente. La visión de la generación Asimov-Heinlein era la de un universo risueño a la Buck Rogers, con sus viajes espaciales y una expansión económica infinita; un paisaje imaginario que reflejara los ideales socioeconómicos de los Estados Unidos entre 1948 y 1962.

El siguiente futuro consensual, el de la Nueva Ola, rayó con graffitis las edificaciones que había heredado. En El sueño de hierro, Norman Spinrad reimaginaba la obra de Heinlein a través de los ojos de Adolf Hitler. El temor a la bomba y el recelo hacia el Sistema estaban a la orden del día. Pero en cuanto a la tarea esencial de crear la visión o el estilo de un periodo —establecer imágenes como el cohete, el robot, la Ciudad Gótica de rascacielos art deco— la Nueva Ola tendría calificaciones cercanas a cero. La revista New Worlds, editada por Michael Moorcock, promovía una especie de arte pop compuesto por montajes de Carnaby Street con la afirmación de iconos pop ya existentes, como las señales de las autopistas y los empaques de productos. Pero el arte pop celebraba imágenes que ya eran retro en su propia época; en los sesentas, el "futuro" sólo existía entre comillas, como una forma de camp y una fe abandonada. Ese "futuro" de anticuario quedó tipificado por la portada de la Science Fiction Encyclopedia de 1979, donde un transatlántico era arrastrado por la corriente en dirección a un derruido Empire State Building, bajo un melón gigante que, bien visto, podía ser la luna. Para el escritor de la Nueva Ola de los sesentas, el paisaje característico del futuro estaba compuesto por las ruinas de lo que había sido soñado en los treintas y los cuarentas.

La siguiente generación es la de los Cyberpunks, cuya obra aún se produce y por lo tanto está fuera de las posibilidades de una retrospectiva apropiada. Sin embargo, algo que se puede decir desde ahora es que han creado un futuro consensual definido, con una apariencia propia, una apariencia adoptada conscientemente de los escenarios de Hollywood, en especial los de Blade Runner, y de las gráficas computarizadas. Es una apariencia original que puede ser vista como una afirmación del graffiti que los autores de la Nueva Ola trazaron por toda la ciudad del futuro que habían heredado, como si dijeran: "Pues sí, el futuro es una porquería, buena parte está en pésimo estado, y lo que queda es sobre todo una ilusión electrónica, pero también es posible disfrutarlo mientras dure".
—Thomas M. Disch, "Big Ideas and Dead-End Thrills: The Further Embarrassments of Science Fiction"

viernes, 12 de junio de 2009

ROGER ZELAZNY (1965) - ...Y llámame Conrad

Una de mis novelas favoritas del CF del New Wave, y casualmente una de las primeras que leí, es Tú, el inmortal (ganadora del Hugo) de Roger Zelazny (bio/biblio), un autor por el que no dejo de sentir admiración. Aprovechando que encontré una antología que contenía la versión original de la novela, con el título de ... Y llámame Conrad, publicada por F&SF, y que hacia mucho que no la leía, volví a ese clásico, y recordé, una vez más, porque admiro tanto a Zelazny.

La tierra ha sido victima de una guerra nuclear, y esta bajo una fuerte influencia, tanto cultural como económica de una raza alienígena proveniente de Vega. Conrad Nomikos debe escoltar a Cort Myshtigo, un periodista vegano que desea conocer la tierra, pero el vegano esta en peligro, y muy a su pesar Conrad debe protegerlo.

Esta novela me encanta! La historia es bien interesante, y mostrar a una raza humana decadente ante otros alienígenas que son más avanzados en todo genera un buen contraste. Zelazny logra mantener el misterio a lo largo de toda la novela, que combina muy bien la intriga política con la aventura, la acción, y toneladas de excelente humor negro.

Los personajes forman una comitiva de los más variopinta, y por supuesto muy adecuada para un grupo de seres humanos con toda clase de actitudes. Aunque, me parece, que Cort, aunque es un buen personaje y logra provocar extrañeza de actitud, es también en muchas otras muy humano.

Eso sí, la biología de la novela deja mucho que desear. Pero a Zelazny no le interesa mucho la biología, sino crear un mundo que sea diferente, un mundo donde hay faunos, y cocodrilos con varios pares de pequeñas patas, y consigue darle a todo ello un ambiente muy coherente y si bien francamente decadente, no por ello ausente de belleza.

En cuanto a que tan diferente es a la versión del libro, pues la verdad, estaban todas las cosas que recordaba :P, quizá algunos diálogos estén alargados (algún par de chistes no estaban), y algunas secuencias varíen un poco, pero es esencialmente igual.

Uno de los mejores ejemplos de la CF "ligera" del New Wave, sin aspavientos cientificoides, y dejando los tecnicismos a un lado para darle cabida a la creación de una buena historia, excelentes personajes, y un estilo impecable. Es una de mis novelas favoritas. Ciencia "ligera" pero narrativa "dura".



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sábado, 16 de mayo de 2009

J. G. BALLARD (1975) – Rascacielos

Siguiendo con el homenaje a James Ballard, leí hace poco Rascacielos, otra de esas novelas de James que juegan con el limite de la ciencia ficción y el mainstream, y donde encontramos esa aguada vista de nuestra sociedad que solo el puede tener.

La historia gira en torno a tres personajes dentro de un enorme edificio de apartamentos. Richard Wilder es un productor de TV, Robert Laing, un reconocido profesor universitario, y Anthony Royal un prestigioso arquitecto, que fue el diseñador del edificio. Estos tres personajes van viendo de forma diferente el desarrollo de la vida dentro del edificio, que cuando las cosas comienzan a fallar se transforma en una sociedad decadente y en guerra.

Una de las cosas que me a impresionado de James, es su capacidad para crear entornos que son a la vez muy reales e irreales. James hace que el lector se sienta perturbado, al colocar situaciones que hacen que uno se sienta enfermo al pensar que en efecto cosas así bien pueden suceder. James conoce muy ben a los seres humanos, y sabe cuales son nuestros secretos más profundos.

Pero aparte de eso, esta esa poderosa visión de la alienación. Mientras en Crash o Compañía de sueños... James presentaba la alienación de un hombre, y sus cercanos, aquí explora la de un enorme grupo de personas dentro de un edificio que de repente se transforma por completo. Su visión de lo que es el mundo externo y lo que es el mundo del edificio se disloca por completo.

James trato de mostrar algo similar, pero sin tanto éxito en su novela corta Furia feroz. Las victimas son las mismas que las de Crash o Compañía... la clase media, o la clases altas. De cierta manera, James es como un "para-Cyberpunk", pues sus personajes son tipos que se transforman prácticamente criminales, pero a diferencia del "punk", esta es gente de mucho dinero y muy buenas posibilidades económicas (y esto a la vez lo transforma en un anti-post-cyberpunk, un movimiento reaccionario que enaltece el statu quo de la clase media alta).

Como siempre, en las novelas de James, habrá quien se pregunte si esto es CF. En este caso, a diferencia de Crash, no hay tecnología de por medio. Sin embargo, James explora con todo detalle la transformación de la gente al vivir en los grandes edificios, y esa transformación social, y la especulación que la rodea es suficiente para mi, como para que sea CF, es más es esa CF que ya esta "aquí con nosotros".

De las tres novelas que he leído de el, esta es la que más me ha gustado, aunque sin duda, no es tan chocante--literalmente xD--como Crash, o tan onírica como Compañía de sueños...

Por ahora, no tengo más reseñas de James, tengo un par de novelas, pero las comenzaría a leer ahora, y pues tengo otro pocotón ya empezadas, así que pasaran unos meses antes de que regrese a este excelente novelista.

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viernes, 6 de febrero de 2009

Wall-e (Película)

Aunque sabía que era una pelí CF (principalmente por los sitios de noticias CF), solo me animé a verla cuando hablando con mi hermano, me dijo que le había gustado. Así cuando salio la edición de DVD la alquile.

La tierra esta abandonada y en ruinas, y sobretodo, llena de basura. Allí, los únicos habitantes parecen ser un robot, número cincowall-e y su mascota, una cucaracha. Un día una nave llega con otro robot, Eva que esta en una extraña misión de búsqueda.

El mejor punto de la película es sin duda, su inicio, el escenario de un gigantesco mundo abandonado y contaminado, y con un robot que bien puede llevar mil años haciendo la tarea para la que fue programado. Es impresionante. La parte visual es tremenda y muy efectiva.

De ahí en adelante, solo hay algunos chispazos, en medio de una historia que a medida que pasa pierda cada vez más su originalidad, con un montón de robots conscientes y con sentimientos tipicamente humanos (como el amor, la amistad, el miedo...).

Los productores pudieron haber hecho una de las mejores películas CF de la década, con una visual impresionante, y muchas grandes ideas de la CF (una tierra abandonada y contaminada, una nave generacional, una conspiración del "pasado"). Pero claro, como ya se hace más y más común en las pelís 3D, se quedaron en la puesta gráfica, y dejaron de lado la historia (como sabemos, una buena historia es peligrosa para las taquillas).

Aún así, creo que es de lejos, la mejor pelí de CF del 2008... Así que bueno, no fue un gran año para el genero :P.

Pd. Me gusto mucho el uso de las gráficas “a los NES” para los créditos :).


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lunes, 12 de enero de 2009

Den Brysomme Mannen (2006) - Dir. Jens Lien

Con los zombies tan de moda me puse a barajar una idea sobre una plaga que mata a la gente sin que se de cuenta, con la posibilidad de estar muerto o rodeado de muertos y no saberlo. La vida en general continúa. Supongo que estaba pensando en el trabajo en mi oficina o en mis clases de las tardes.

Entonces me acordé de la película noruega Den Brysomme Mannen (2006), que Cinemax quiso traducir como El hombre inconforme (quienes ejerzan el noruego en el mundo exterior pueden darme una mano con esto), y entendí que no era necesario contar otra vez la historia. En general no hay ni enfermedad ni zombies, pero viene siendo lo mismo. La primera escena pasa de corriente a memorable en cuestión de nada: un hombre espera en el andén a que llegue el metro mientras no muy lejos una pareja se besa; de pronto sopla el viento, el tren se acerca y se oye el pito. El hombre salta a la vía. Pero lo memorable de la escena no es eso. Lo memorable es que nos inquieta más el beso.

Con esa forma del desconcierto juega la película. Un resumen sencillo sería que, después de la escena inicial, el hombre llega a una ciudad de luces perfectas y ortogonales y colores poco comprometidos, donde tiene un trabajo, una casa, una esposa, amigos y, después de un tiempo, una amante, todo con la inercia justa y la misma asepsia domesticada de las melodías prefabricadas que se escuchan en las salas de espera o los centros comerciales. Puede parecer entonces un retrato de esa vida monótona (en el sentido auditivo y el cromático) de los países nórdicos con que nos consolamos tropicalmente por no vernos tan desesperados por más que lleguemos a sentirnos así, pero a lo largo de la historia intervienen pequeños elementos de sorpresa que la convierten en otra cosa: la llegada misteriosa del protagonista a la ciudad (un bus del cual es el único pasajero, que llega a una estación en medio de un yermo donde espera un solo hombre con un letrero de BIENVENIDO), un suicida en la calle junto al que todos pasan indiferentes, dedos cortados totalmente que se curan de un día para otro, conversaciones desesperadas que no producen reacción alguna o un sótano apenas iluminado de donde sale música y que tal vez es un paso a otro mundo.

Sea especulación desapasionada (y desinteresada) sobre la vida después de la muerte, distopía donde el Gran Hermano resulta obsoleto porque todos se someten por voluntad propia al poder que él representa, thriller sobre el último sobreviviente atrapado en un mundo que obedece a otras leyes, es una película muy recomendable.

Calificación: Cuatro bombillos.

sábado, 27 de diciembre de 2008

En palabras de otros - Bernard Wolfe

Cualquiera que "pinta un cuadro" de algún año futuro está jugando... simplemente imagina algo basado en su presente o su pasado, nunca traza un plano del futuro. Tales obras son esencialmente satíricas (centradas en el hoy), no utópicas (centradas en el mañana). Este libro [...] es una burla más bien biliosa de 1950: sobre lo que podría ser 1950 si se le hubiera permitido realizarse, si hubiera seguido siendo 1950 y más, y más, durante otras cuatro décadas. Pero ningún año se realiza completamente: el sendero de la Historia está cubierto por los cadáveres de los años con sus estúpidas gargantas abiertas de oreja a oreja por lo improbable.
—Bernard Wolfe, Limbo (1952)
(Trad. Domingo Santos)

martes, 15 de julio de 2008

JOHN CALVIN BATCHELOR (1983) – El nacimiento de la república popular de la Antártida

Hace unos meses ya, salí con Felipe y Angélica a caminar por el centro de Bogotá, y en un remate de libros, Felipe encontró El nacimiento de la república popular de la Antártida de John Calvin Batchelor, y me indico que estaba en la lista de Novelas de SF de David Pringle, yo la había visto en una lista de Bruce Sterling sobre literatura que es marginal al mainstream, pero también lo es a la SF, y bueno, creo ke esa es una de las mejores maneras de describir la república...

El libro cuenta la extraña historia de Grim Fiddle, que nació en Suecia y su padre, Peregrine, es un norteamericano que escapo de US por la guerra de Vietnam y esta ilegal en Suecia, Grim se cría en medio de los amigos de Peregrine, pero las cosas en Suecia se complican, porque Peregrine es encarcelado y se transforma el símbolo de una revuelta nacionalista y xenofoba, liderada por Mord Fiddle, el abuelo de Grim. Eventualmente Grim, su abuelo y sus amigos se enfilaran en un viaje marítimo en medio de una cruel, aunque misteriosa guerra que sacude a Europa, y que los llevara hasta las islas Malvinas, luego a Georgia del sur y finalmente a la península antártica...

La novela es magnifica, es contada en primera persona por un viejo Grim que nos narra sus memorias, y nos habla de los crímenes de guerra que cometió, con lo que Batchelor consigue darle una atmósfera de condenación, y culpa de Grim. Además, la novela esta llena de reflexiones filosóficas sobre la naturaleza humana, la relación entre las naciones poderosas, las naciones pobres y las relaciones de la guerra, no solo entre las naciones, sino entre los ejércitos locales y las propias interacciones entre los lideres políticos en medio de una guerra que se a abalanzado sobre ellos.

El libro es un poco largo y la trama ocurre muy lentamente en buena parte del libro, pero esta muy bien escrito, y es fácil y entretenido de leer, además las descripciones y momentos oníricos--tiene muchos, incluyendo profesias, brujas, sueños--le dan una magia especial y ofrecen un buen break a la acción de tiempo en tiempo.

No se si puedo decir que el libro es estrictamente SF, tampoco es un techno-thriller, pues la tecnología brilla por su ausencia, es como una especie de historia futura (fue publicada en el 84, y buena parte de la trama es entre los 1990 y el 2010), donde el énfasis es más sobre la sociología de ese mundo en envuelto en una guerra que es casi un fenómeno mundial, y su carácter distopico recuerda algo la idea cyber-punk ;), quizá en estos días dirían que es post-cyberpunk xD.

Una excelente pieza, que como bien me recordó Felipe, es de esas que uno puede perderse si uno solo sigue los listados de premios (esta novela solo fue nominada al John Campbell entre los premios grandes, y ocupo un lejano 20vo lugar en la encuesta de Locus). Es una lastima que Batchelor no haya escrito más SF... (al menos que yo sepa :P).

Por cierto, a forma de nota lateral, el personaje del abuelo, un predicador luterano, con su voz atronadora, su barba, sus continuas referencias bíblicas y su enorme presencia, me recordó el discurso de Orson Welles in la pelí Moby Dick ;), no podía dejar de imaginármelo :D.

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